Por Alexander Santana
El fallecimiento de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, tras un choque durante un encuentro en un partido en España, recuerda otros casos de jugadores que perdieron la vida por lesiones sufridas dentro del futbol.
El futbol internacional vuelve a estar de luto tras la muerte de Jesús de Miguel, delantero del Club Deportivo Tenerife, quien falleció el 3 de noviembre de 2026, a los 30 años.
El jugador sufrió un fuerte impacto durante el encuentro contra el FC Andorra, correspondiente a la Segunda División española.
El accidente ocurrió en los últimos minutos del partido, cuando disputaba un balón con el guardameta rival, Jesús Owono.

Tras el choque, De Miguel sufrió una parada cardiorrespiratoria y recibió atención médica sobre el terreno de juego.
Posteriormente, fue trasladado de urgencia al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
El futbolista permaneció ingresado en cuidados intensivos, pero su estado de salud empeoró durante las siguientes horas.
Finalmente, el club confirmó su fallecimiento la mañana del martes.
La noticia provocó numerosas muestras de solidaridad por parte de clubes, jugadores y organismos deportivos, sin embargo, también recordó los riesgos que pueden existir durante un partido de futbol.
Aunque estos desenlaces son poco frecuentes, la historia del deporte registra varios casos de jugadores que fallecieron después de sufrir fuertes impactos en la cancha.

Entre los antecedentes más recordados se encuentra el del portero español José Antonio Gallardo, quien murió en 1987, a los 25 años.
Durante un encuentro entre el Málaga y el Celta de Vigo sufrió un choque con el delantero Baltazar.
Aunque inicialmente recibió atención hospitalaria, su estado se complicó y falleció días después.
Su muerte conmocionó al futbol español y se convirtió en uno de los episodios más recordados de aquella época.
Otras tragedias que marcaron la historia del fútbol
En 2001, el guardameta ucraniano Serhiy Perkhun, de 23 años, perdió la vida después de sufrir un choque de cabeza con el delantero Budun Budunov durante un partido entre el CSKA de Moscú y el Anzhi.
El futbolista fue trasladado al hospital, donde permaneció en estado crítico hasta su fallecimiento.
Otro caso ocurrió en 2008, cuando el croata Hrvoje Ćustić sufrió un fuerte impacto en la cabeza al golpearse contra un muro situado junto al terreno de juego. El jugador murió días después, a los 24 años.

En 2017, el portero indonesio Choirul Huda falleció tras una colisión con otro futbolista durante un encuentro de la liga de su país.
Cuatro años después, el argelino Sofiane Loukar, capitán del MC Saïda, murió tras sufrir un traumatismo craneal durante un partido.
Estos acontecimientos, junto con el reciente fallecimiento de Jesús de Miguel, recuerdan que el futbol no está exento de situaciones extremas.
También ponen de manifiesto la importancia de contar con atención médica inmediata y protocolos de emergencia en todos los encuentros.
